Proceso de ósmosis inversa para depurar el agua

Hola Fontanilleras y Fontanilleros, todos habéis oído hablar de los sistemas de ósmosis inversa pero ¿en qué consiste el proceso de ósmosis inversa para depurar el agua?

Si estáis en este blog, seguramente será porque estáis familiarizados con el término de ósmosis inversa para tratar el agua e incluso puede que estéis pensando en instalar algún sistema en casa. Lo importante a la hora de ver cómo funciona exactamente el proceso del tratamiento para que  el agua tenga una calidad tan excelente estriba en ver que se basa en un hecho científico que se produce en la misma naturaleza y que a diferencia de otros sistemas no tiene componentes milagrosos. Nos referimos por ejemplo  a algunos que he encontrado extendido por internet diciendo que con la mera introducción de una piedrecita se puede modificar la estructura molecular del agua.

Como en este artículo hacemos referencia al proceso de ósmosis y no a ningún equipo en concreto hemos de decir que nos centraremos en eso. Además hemos de tener en cuenta que el agua osmotizada es un tipo de agua que se consigue específicamente por el sometimiento del agua a este proceso, que es el mismo se tanto para una planta doméstica como industrial, tanto para una planta de agua dulce como para una desalinizadora de mar.

El proceso de ósmosis inversa para depurar el agua
El proceso de ósmosis inversa para depurar el agua

El proceso de ósmosis inversa para depurar el agua

Como introducción podríamos partir de que se trata de un proceso natural a  diferencia de otros de carácter químico donde se aplican al agua diferentes productos para poder depurarla. Esto hace que resulte un sistema ideal, si bien también tenemos que reconocer que algunos tratamientos previos pueden ser necesarios antes de aplicar al agua el tratamiento principal.

El proceso de ósmosis

Si omitimos la palabra “inversa” nos quedamos con ósmosis y eso nos puede recordar a cómo se alimentan las células a través de una membrana semipermeable. En resumen podríamos decir que una ósmosis natural consiste en el paso de un cuerpo menos denso a  otro más denso.

Un ejemplo aclaratorio lo puede ser la desembocadura de un río, ahí el agua dulce pasa al agua salada del mar. Este último al tener una densidad tan alta dados los niveles tan altos de salinidad  atrae al agua de río que resulta ser mucho menos densa.

La ósmosis inversa

Ahora imaginemos que realizamos la acción contraria, de manera que pasamos del agua de mar a un agua de río. Es justamente el efecto contrario, ya que aquí se produce el paso de un líquido más denso a otro de menor densidad, por ello recibe el nombre de ósmosis inversa, ya que es justo lo contrario de una ósmosis.

¿Cómo se consigue el proceso inverso de ósmosis?

El hecho de que de modo natural se dé el paso de un líquido menos denso a otro más denso es por la presión a la que están sometidos los dos cuerpos. Es un principio físico el hecho de que cuanto más denso resulte un líquido a menor presión está sometido de manera que al hablar de ósmosis inversa tenemos que hablar de que se está sometiendo mayor presión en el cuerpo más denso para que vaya hacia el menos denso a través de una membrana semi-permeable, denominada membrana osmótica. A la presión que se ejerce sobre el cuerpo más denso nos referimos como presión osmótica y esta,  en el caso del agua puede ser conseguida a través de una bomba de presión, o bien aprovechando la presión con la que llega el agua de la propia red de abastecimiento público.

El agua que logra atravesar la membrana semi-permeable recibe el nombre de producto, y el agua que no consigue atravesar la membrana y que es repelida y desechada por el desagüe recibe el nombre de rechazo. Es muy importante tener en cuenta estos conceptos, ya que debemos saber que el depurar el agua a través del proceso de ósmosis inversa implica desperdiciar una proporción del agua. Este porcentaje puede variará dependiendo de diferentes factores, que van desde la temperatura del agua y la presión hasta el tipo y tamaño de membrana. En algunos casos también se realiza lo que se denomina un “recovery” (recuperación en inglés) que consiste en reaprovechar el agua que sale del rechazo, volviéndola a pasar por una membrana osmótica.

El pre-tratamiento

Este proceso tiene una parte vital como hemos nombrado, la membrana semi-permeable. Hemos de decir que el material del que están hechas estas membranas es muy delicado lo que exige que el agua llegue en unas determinadas condiciones  a la membrana, de ahí la necesidad de pre-tratar el agua cuando sea necesario. Por ello es importante contar con una analítica de agua previa para saber a qué nos estamos enfrentado. El resultado del agua dependerá de la calidad del agua de entrada.

Esperamos que nuestro post sobre el proceso de ósmosis inversa para depurar el agua os haya resultado interesante.

Un saludo y hasta la próxima Fontaniller@s

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