¿Sabías que la dureza del agua puede afectar la vida útil de tus electrodomésticos y la calidad de tu día a día? Aquí es donde entra en juego la resina para descalcificador, un componente esencial en el tratamiento de agua que elimina los minerales responsables de la acumulación de cal.
Ya sea que busques proteger tu lavadora, mejorar la calidad de agua o simplemente ahorrar en reparaciones, entender cómo funciona la resina de descalcificador es clave.
Qué es la resina del descalcificador
Cuando nos referimos a resina nos estamos refiriendo a los copolímeros de estireno y vinilbenceno. A simple vista es como si viéramos una esponja de baño desmembrada formada por unas bolitas muy pequeñas que funcionan como lecho filtrante. Es aquí donde se produce la descalcificación y esto nos lleva a nuestro siguiente punto.
Cómo funciona en el proceso de intercambio iónico para eliminar la dureza del agua
Como acabamos la resina catiónica funciona como lecho filtrante. Estas resinas deben ser previamente impregnadas de sodio y realizan un intercambio iónico con las sales de calcio y magnesio, las responsables de formar la cal. Es decir, el agua atraviesa la resina dejando el calcio y el magnesio en esta “esponjita” y liberando a su vez un poco de sodio. Este es el motivo por el que tenemos que echar sal al lavavajillas y a algunas cafeteras de alta gama, ya que para mejorar la calidad de agua llevan incorporado su propio descalcificador. De hecho, cuando instalamos un descalcificador a la entrada del agua de la casa al quedar protegidos todos los electrodomésticos podemos manipular las pestañas de sal y abrillantador, ya que no será necesario volver a añadir sal, podremos prescindir de los descalcificadores individuales.
Beneficios de usar resina de descalcificador
Son numerosos los beneficios de utilizar resina para el descalcificador:
Prolonga la vida útil de los electrodomésticos
En muchas ocasiones, sobre todo por donde pasa el agua caliente, los electrodomésticos se estropean por un exceso de cal, ya que se adhiere a los conductos pudiendo llegar a afectar a los motores. Ese es el motivo por lo que algunos electrodomésticos cuentan con su propio descalcificador. Es difícil traducir a números en cuánto se puede aumentar la vida útil, pero algunas estimaciones rondan en torno a un 30% de su vida útil.
Mejora la calidad del agua para consumo y uso diario
A la hora del consumo de boca, agua para beber y cocinar, un agua de baja mineralización es la más recomendable. Desde ese punto de vista descalcificar el agua contribuirá a mejorar esa calidad de agua, ya que bajará el total de sales disueltas, aunque solo afecte a en los que respecta a la cal. Esto si hablamos de resinas catiónicas. En el caso de las resinas aniónicas el agua también baja el resto de minerales y también dependiendo del tratamiento se puede utilizar una doble columna de catión-anión, si bien este tratamiento suele quedar relegado a usos más semi-industriales o industriales.
Además del consumo de boca, la calidad se transmite al lavado, tanto el corporal como el de la ropa. La ropa queda más suave sin necesidad de usar suavizantes ni productos químicos y los consumidores aprecian la diferencia entre ducharse con agua blanda (con poca cal) o con agua dura (con un alto nivel de cal), especialmente en lo que al cabello respecta.
Ahorro económico a corto, medio y largo plazo
Desde el momento en el que instalamos un descalcificador para toda la casa tenemos que cambiar nuestras costumbres lo que repercutirá en un ahorro inmediato:
- Ahorro del 100% en productos antical, los que usamos para limpiar las griferías y las mamparas. Al no tener cal ya no los necesitaremos. Lo mismo ocurre con los suavizantes de lavadora o la sal y el abrillantador del lavavajillas ya que podremos prescindir de ellos.
- Ahorro del 100% en averías de electrodomésticos causadas por tener un agua con cal.
- Ahorro de un 66% en detergentes de lavadora, productos de limpieza, jabones corporales y champús. El agua blanda disuelve mejor estos productos, por lo que solo tendremos que usar un tercio de lo que hemos venido usando hasta ahora. Un ejemplo lo tenemos en los detergentes de lavadora, donde en muchas ocasiones nos marcan la dosificación de producto recomendada en función del tipo de agua que tengamos, si es una agua blanda o dura.
- Ahorro en energía. Un agua blanda se calienta antes que un agua dura, por lo que disminuirá el consumo en el combustible o energía que, por ejemplo, utilicemos para la calefacción o la cocina. Este ahorro dependerá de más factores, pero muchas estimaciones apuntan a un ahorro mínimo de Un 5%.
Estos ahorros se pueden personalizar según los consumos individuales lo que puede resultar ideal a la hora de calcular ese coste e invertirlo en la adquisición de un descalcificador. En muchas ocasiones si financiamos la compra podemos pagarlo solamente con lo que ahorramos y una vez acabada la financiación el ahorro será total exceptuando el coste del mantenimiento del descalcificador.
Tipos de resina de descalcificador y cómo elegir la mejor
Como hemos dicho antes hay diferentes tipos de resina:
- Las resinas catiónicas, para decalcificar
- Las resinas aniónicas para desmineralizar.
Las que usamos en nuestros descalcificadores son las resinas catiónicas fuertes de alto por, un tipo de resina de intercambio iónico utilizadas principalmente para el ablandamiento del agua.
Dentro de las resinas catiónicas tenemos:
Resinas de alto flujo
En apariencia la resina es como una esponja desmembrada, realmente se trata de unas “bolitas” o monoesferas. Cuando hablamos de resinas de alto flujo estamos aludiendo al hecho de que estas monoesferas tienen un diámetro más pequeño, cabe una mayor cantidad y por lo tanto aumentamos la superficie de contacto. Por eso al usarlas obtenemos un mayor poder intercambiador y descalcifican más litros de agua.
Gracias al uso de este tipo de resinas se consigue descalcificar la misma cantidad de agua descalcificada instalando descalcificadores de menor tamaño.
Sin embargo, hemos de tener en cuenta, por nuestra experiencia, que cuando hablamos de agua de pozo o con una enorme cantidad de cal, el uso de descalcificadores con resinas convencionales o que no sean de alto flujo suele ser más eficaz.
Factores a considerar al elegir una resina
A la hora de elegir una resina determinada debemos de tener en cuenta: calidad, durabilidad y compatibilidad con el descalcificador
Por ello debemos de prestar atención a:
- El nivel de cal en el agua
- El objetivo del descalcificador, si sólo es para eliminar la cal o deseamos también eliminar el cloro y/u otros minerales
- El modelo de descalcificador por el que optemos, ya que cada modelo suele llevar aparejado un tipo de resina que nos venden como un pack completo. También es cierto que algunos modelos permiten la elección de diferentes tipos de resina.
- Si el descalcificador cuenta con pretratamiento y/o postratamiento
Nosotros recomendamos acudir a una empresa de tratamientos de agua para que nos asesoren cuál es el tipo de resina más idóneo para nuestras necesidades.
Cambio de resinas en los descalcificadores
Una de las tareas importantes a la hora de mantener mantener un descalcificador en perfectas condiciones es el cambio de resinas.
Las resinas catiónicas responsables de la descalcificación, se van saturando y regenerando con sal. Sin embargo llega un momento que no son capaces de regenerar más y surge la necesidad de renovar todo lo que constituye el lecho de filtración, es lo que denominamos el cambio de resinas.
Esto sucede mucho menos a menudo que por ejemplo la reposición de sal y realmente su periodicidad dependerá de varios factores, como la calidad de la resina, el número de lavados del descalcificador y el tipo de lavados.
En general, hay diferentes partes que debemos de tener en cuenta a la hora de realizar el mantenimiento de un descalcificador.
- Los filtros de pretratamiento y postratamiento
- La Sal
- Las resinas: como hemos visto llega un momento que se saturan y por tanto tendremos que reemplazar el lecho de filtración. Lo sabremos porque el descalcificador irá perdiendo efectividad con el paso del tiempo
Cómo funciona un descalcificador de resinas
Muchas veces oímos hablar de descalcificadores “sin sal”, dentro de estos tipos estarían:
- Los mal llamados descalcificadores magnéticos, que funcionan impulsando ondas electromagnéticas al flujo de agua de manera que no permite la formación de bicarbonatos y por tanto desactivan la formación de cal. Sin embargo, no se trata de verdaderos descalcificadores ya que no eliminan la cal, simplemente evitan su incrustación.
- Los sistemas de ósmosis inversa: que no eliminan únicamente la cal sino también el resto de exceso de minerales y metales pesados
- Los descalcificadores de resinas, que sí funcionan con sal, ya que las resinas intercambian sodio por sales de magnesio y calcio eliminando así la cal. Tras la absorción de cal, las resinas se lavan nuevamente, se vuelven a impregnar de sodio y así quedan listas para volver a descalcificar.
Preguntas frecuentes sobre la resina de descalcificador
Cuánto dura la resina de un descalcifidador
Dependerá de varios factores, como la calidad de agua, el uso que se le dé, si llevan pretratamiento y/o postratamiento, la manera de lavar la resina y los ciclos de lavado…Lo normal es que cuando nos instalen el descalcificador la empresa responsable sabrá las recomendaciones del fabricante de resina en relación a la calidad del agua y a nuestros usos por lo que nos podrá dar una estimación aproximada.
Dependiendo de todo lo anterior, el periodo suele oscilar entre 5 y 10 años.
¿Cómo saber si la resina necesita ser reemplazada?
Como hemos dicho anteriormente lo notaremos por una pérdida de eficacia del descalcificador, es decir, cada vez notaremos que va descalcificando menos. Nosotros recomendamos delegar el mantenimiento a una empresa profesional de tratamientos de agua, que velará siempre por el buen funcionamiento del equipo mediante análisis de la calidad de agua y nos advertirá de cuál es el mejor momento para proceder al cambio de resinas.
¿Es seguro usar agua tratada con resina?
Es completamente seguro. Lo único que tenemos que tener en cuenta es que al intercambiar por sal, el agua llevará un poco más de cloruro sódico, por lo que lo ideal es completar el descalcificador con un sistema de ósmosis inversa para el agua de boca (beber y cocinar), con ello lograremos obtener un agua de gran calidad ya que eliminará el exceso de sodio.
Cuánta resina necesita un descalcificador
Existe una fórmula que no da exactamente el número de litros necesarios, esto es: los metros cúbicos de agua a tratar multiplicado por los grados franceses de agua y dividido por 6. Además de este factor tenemos que tener en cuenta los caudales punta, ya que la fórmula nos da los litros de resina necesarios para un consumo diario de manera uniforme, pero los consumos se suelen concentrar en 2 ó 3 veces al día.
Si tienes alguna cuestión, te recomendamos contactar con nuestro equipo experto de descalcificadores, te atenderemos sin ningún compromiso.


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