Hola Fontaniller@s:

dentro de nuestro apartado de calor, sin duda el tema que más curiosidad suscita es el de la biomasa, nuestras calderas de pellets.

la biomasa, recurso natural

El uso de la biomasa como recurso energético ha ido descendiendo en las últimas décadas, debido a la promoción de otros combustibles. Sin embargo, en la actualidad, las circunstancias han cambiado. La subida de precios de los combustibles convencionales, las necesidades de autosuficiencia energética y la conciencia medioambiental, han impulsado el desarrollo de nuevos proyectos.

El desarrollo tecnológico de la biomasa, presenta unas expectativas de crecimiento importantes para el sector energético, aunque los programas de financiación se hayan ralentizado con la crisis económica.

Entendemos por biomasa “todo material de origen biológico excluyendo aquellos que han sido englobados en formaciones geológicas sufriendo un proceso de mineralización”. Proviene básicamente de los desechos del sector forestal, agrícola y de cultivos específicos para la generación de energía, pero también de desechos orgánicos ganaderos y de las ciudades.

La biomasa es el recurso energético que se ha usado tradicionalmente desde la antigüedad, quemando madera para calentar las viviendas, cabañas o cuevas y para hacer funcionar las primeras máquinas. Pero no era un recurso cómodo. Los humos, el gran volumen necesario para transporte o almacenamiento, la dependencia de las estaciones o el clima, la poca eficiencia en las calderas o chimeneas, etc, hicieron que no fuera competitivo frente a otros combustibles.

la biomasa frente a otros combustibles

Los avances tecnológicos en el sector han hecho que la biomasa vuelva a ser competitiva. Según su uso se puede obtener energía térmica, dedicada al suministro de calor para calefacción, producción de ACS y/o procesos industriales. O energía eléctrica, tanto de forma exclusiva como mediante sistemas de cogeneración o sistemas de co-combustión, aunque la tecnología para la obtención de esta no está tan desarrollada como la térmica.

La biomasa, a diferencia del gas, el gasóleo o el carbón, es un tipo de energía renovable que presenta un balance neutro en el ciclo del CO2, contribuyendo a la reducción del efecto invernadero. Al usar biomasa estamos contribuyendo al desarrollo rural y reduciendo la dependencia de combustibles fósiles. También se fomenta la limpieza de los bosques y campos, disminuyendo así el riesgo de incendios y la propagación de enfermedades.

Cómo consumir la biomasa a pequeña escala.

La forma más sencilla y eficaz de consumir biomasa es usar pellets. Para su fabricación la materia prima es cribada para eliminar partículas de mayor tamaño, piedras y otros residuos. Posteriormente se realiza el secado del material hasta reducirlo a un 10% de humedad. El producto seco se almacena y previamente al proceso de pelletización, el serrín es molido hasta obtener el tamaño apropiado. La pelletización consiste en la compactación de este material lignocelulósico, reduciendo su volumen entre 3 y 5 veces. Obteniendo una densidad final que facilita y hace más rentable su almacenamiento y transporte. La propia lignina hace de aglomerante, no necesitando ni pegamento ni ninguna otra sustancia más que la misma madera. Al aprovechar los desperdicios de podas, talas o de carpinterías, no es necesaria la tala de árboles.

Una de las opciones para haceros con vuestros pellets, es contactar con una empresa de producción o distribución. Para los que dispongáis de vuestra propia biomasa, energía y tiempo para fabricarla podéis comprar vuestra pelletizadora doméstica y poneros manos a la obra. Si tenéis la oportunidad de funcionar en cooperativa, la seguridad de tener biomasa que pelletizar será mayor.

Las aplicaciones térmicas para producción de calefacción y agua caliente sanitaria son las más comunes dentro del sector de la biomasa. Para la pequeña escala, existen aparatos tanto de aire que calientan una única estancia, las conocidas calderas y estufas individuales, como de agua que permiten su adaptación a un sistema de radiadores o de suelo radiante y a otros sistemas con producción de agua caliente sanitaria. Para la mediana escala se resuelve con calderas para edificios públicos, bloques de viviendas u otros usos.

La adaptación de las normativas. El caso de España.

legislación española

Como decíamos, el uso térmico de la biomasa se ha visto favorecido durante estos años, debido al desarrollo de normativa en el sector de la edificación. La inclusión de las instalaciones de biomasa en el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) y la aparición de la biomasa como la tecnología que posibilita alcanzar la calificación energética A en edificios, han supuesto un empuje muy importante para el sector.

Aun así desde asociaciones como APPA Biomasa, Asociación de Productores de Energías Renovables y Plataforma Probiomasa, se pide más especificidad.  Reclaman “ el desarrollo de un marco normativo y regulatorio adaptado a la introducción de las instalaciones de biomasa en el sector de la edificación, donde se tengan en cuenta las ventajas que supone su implantación.”

Por ello, ven la necesidad de un nuevo RITE que “debe establecer explícitamente que su uso (energías renovables) sea prioritario frente a la utilización de tecnologías basadas en el consumo de combustibles fósiles”. Proponen que “debería eliminarse la actual limitación del RITE por la que únicamente se pueden utilizar para cubrir una parte de las necesidades energéticas totales de un edificio”.

En la defensa de la propuesta, el senador socialista Antonio Arrufat afirmó que “la biomasa, como recurso endógeno, supone menos dependencia del mercado exterior, tanto del gas como del petróleo, fundamentalmente. En cuanto a los compromisos de Kyoto, la producción de CO se compensa totalmente y se cumplen los compromisos de Kyoto y de energías renovables de acuerdo con la Unión Europea”.

Fortalecimiento de las economías locales.

El creciente interés de la biomasa térmica doméstica han promovido un gran número de plantas de producción de pellets, de forma que en los últimos tres años, según datos obtenidos del Plan de Energías Renovables 2011-2020, la capacidad de producción se ha visto multiplicada por diez, pasando de 60.000 t/año a unas 600.000 t/año.

Una de las empresas que hacen uso de esta biomasa es Ence, la cual acaba de poner en marcha una planta de biomasa en Huelva y tiene previstas varias plantas más en Galicia. La compañía genera electricidad a través de seis plantas de producción: dos en Navia, una en Pontevedra y tres en Huelva. Siendo su producción anual de energía eléctrica de unos 1.500 millones de KWh.

Un ejemplo del ahorro que supone el empleo de calderas de biomasa es del Ayuntamiento de Pamplona. Está valorando la posibilidad de ampliar el número de calderas de biomasa para mejorar la eficiencia y ahorrar en el gasto energético en los edificios municipales, después de comprobar que suponen un ahorro del gasto energético de un 40 por ciento respecto al uso del gasoil.

¿Cómo funciona una estufa de pellets?

cómo funciona estufa pellets

 

Gracias a la innovación en el sector de la biomasa, se ha conseguido en estufas de pellets una eficiencia del 85%. En cambio, las estufas de leña están en torno al 70%. Las estufas de pellets tienen un costo muy competitivo en comparación con las de gas natural o petróleo. No requieren mucho mantenimiento y además queman limpiamente, generando muy poca ceniza, éstas son de origen vegetal y no tóxicas, pudiéndose aprovechar como abono o suplemento mineral para animales.

En las estufas o calderas, la entrada de aire debe ser constante y su mayor consumo de aire hace que sea necesaria más ventilación en la estancia, que con otros sistemas. Aun produciéndose combustión, la producción de sustancias tóxicas es mucho más baja que en el caso de combustibles fósiles derivados del petróleo o el carbón. En comparación con la estufa de leña, que se regula ahogándola, se produce mucho menos monóxido de carbono y es más seguro. La emisión de CO2 está equilibrada con la absorbida por el árbol de la atmósfera.

Si queréis tanto comprar una estufa de biomasa, pellets para nutrirla o si lo que os interesa es vender vuestra biomasa, podéis encontrarlo todo en el Mercado de Biomasa. El proyecto consiste en aunar todos los servicios de esta industria; empresas del sector, suministradores de biomasa, fabricantes de pellets o estufas y compradores en general. Mediante un mapa virtual dinámico donde se ubican las distintas empresas, pretenden facilitar el encuentro y el comercio de este recurso energético sostenible. Entre otros podéis encontrar distribuidos por toda la península productores de pellets.

calefacción biomasa

El uso de esta energía respetuosa con el medioambiente es uno de los caminos hacia la sostenibilidad. El crecimiento del sector de la biomasa supone un gran cambio en la economía local y una independencia de la importación de combustibles, fomentando el desarrollo rural y generando a su vez empleos.

Os recordamos que contamos con magníficos modelos de calderas de pellets a precios más que competitivos.

Un saludo y hasta la próxima Fontaniller@s

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